viernes, 3 de agosto de 2012

2 capítulo - Un paseo con sorpresa

Salgo con Andreea, como siempre. Hace un día precioso, así que pensaba en hacer una parada por el lago más cercano y quedarme allí un rato. La brisa me golpea en la cara, todo esta en calma y solo se escucha el sonido del trotar de Andreea. Bajo mi, hay un terremoto. Andreea es un terremoto. Corre con elegancia, pero también con espíritu. Es mi yegua, me define completamente. Mi hermana mayor, Itishima, me dice que mi amor verdadero es Andreea. Somos soñadores, espíritu inocente, nos gustan las aventuras y por eso las emprendemos juntos... En fin, esa yegua soy yo, no sé que haría sin ella.
-¡Señorito Agochu! ¡No se vaya lejos!-Ya estamos... Que pesado con el mayordomo, a veces me gustaría hasta ahogarle, está todo el día persiguiéndome, ¿Por qué no perseguirá a Tokira? Es la más pequeña de la casa y necesita más protección que nadie. Pero no. Tiene que tocarle a Agochu... Grrr...
-De acuerdo, no me iré lejos...- ¿No me iré lejos? Ahora iré lo más lejos que pueda, no lo aguanto.

Andreea jadea, llevamos 3 horas trotando sin parar, creo que deberíamos parar a tomar agua. Me acerco al lago, hay una chica allí sentada, mirando al agua, tiene el pelo rojizo y largo.
-Hola, soy Agochu, ¿Que haces aqui tan sola?- Le saludo mientras me acerco al lago para que Andreea beba, mientras, no despejo el ojo de ella... Es preciosa.
-Hola, soy Sunako, Sunako Amisae, pero me dicen Ami, y... Bueno, estoy aqui porque me gusta este paisaje y me calma, y estoy sola porque mi hermano Amitó está durmiendo- Me sonríe. Es preciosa. Me mira con esos ojos grandes y grises, mirada dulce e inocente... Y esa voz... Esa voz tan madura, pero a la vez tan niña... Es... Es simplemente preciosa. Miro el reloj, ¡La hora de comer! ¡Llego tarde!. Me tengo que despedir ella, aunque no quiero pero... Tengo que hacerlo.
-Bueno, me tengo que ir, me esperan en palacio y Andreea está cansada, encantado de conocerte Ami... Espero volver a verte- No sé por qué, esta chica me atrae muchísimo, me gustaría volver a verla.
-Y yo, me ha encantado hablar contigo- Me lo dice con una sonrisa, el sol brilla más si ella sonríe. Me monto al Andreea, y cabalgo hacia palacio. Vuelve a darme la brisa en la cara, y vuelvo a escuchar el sonido del trotar de Andreea.

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