- ¡Vamos Amitó! ¡Despierta! ¡Hace un día precioso para entrenar!
- Ami... Son las 9 y media dejame dormir un poco más.
- Joooo... ¡Venga anda!
- No, Vete tú si quieres pero ten cuidado ¿vale?
- Vale, Gracias Ami
- No me digas Ami.
Un día precioso, pienso. Quiero ir a entrenar, Amitó se ha quedado en casa, así que bueno... Voy yo, no me suele dejar ir sola, pero anoche se quedó hasta muy tarde despierto porque yo me fui de fiesta, y estaba muy preocupado. Lo entiendo, me quiere mucho y... yo también lo quiero. Hoy quiero entrenar mis dotes de agua, no sé lo que puedo hacer con ella, solo sé que puedo congelarla, y eso no es mucho que digamos. Me dirijo al lago más cercano, no está a muchos metros de aqui así que... Bueno, allí es tranquilo porque está en medio de un bosque así que no creo que haya ningún turista ni nadie que pueda verme. Me gusta la soledad, me encanta el agua, pero sé que si la toco... Me puedo convertir en sirena, sí, sé que es complicado, me puedo convertir en todo animal, y en el agua... Me convierto en sirena. La verdad que me gusta, sentirme como un pez y a la vez como un humano es... es interesante, el agua te parece fría, pero por abajo de la cintura, no notas nada porque tienes escamas, y cuando nadas... Te sientes como un pez, pero a la vez no. Me siento en el suelo
-¡Levanta!, ¡agua levanta!
¡Bien, se ha levantado! Vamos a probar otra cosa... Espera, ¿que es eso?. Me giró, escucho unos pasos de caballo.
¡Es el príncipe del reino Agochu! Dejo de jugar con el agua y miro al frente, un poco asustada. Viene para acá, así que intento mantener la calma. Viene con su caballo negro, negro completamente.
-Vamos Andreea, ¿no querías beber agua?- Le dice el príncipe al caballo, por lo que acabo de ver, es yegua, una yegua preciosa, me quedo mirandola.
-Hola, soy Agochu, ¿Que haces aquí tan sola?- Me dice, no para de mirarme, estoy nerviosa, muy nerviosa, intento hablar.
-Hola, soy Sunako, Sunako Amisae, pero me dicen Ami, y... Bueno, estoy aqui porque me gusta este paisaje y me calma, y estoy sola porque mi hermano Amitó está durmiendo.- Sonrío, ¿Pero porque sonrío? ¡Me ha devuelto la sonrisa!
-Bueno, me tengo que ir, me esperan en palacio y Andreea está cansada, encantado de conocerte Ami... Espero volver a verte- ¿Espero volver a verte? Aww que mono que es... En fin, no me lo puedo creer.
-Y yo, me ha encantado hablar contigo- Madre mía, no sé ni como gesticulo una palabra... En fin, esto no sé si debería pasar o no, solo me dejo llevar. Se ha ido, vuelvo a estar sola, vuelvo a ver el agua el calma.