jueves, 30 de agosto de 2012

Capítulo 3 - Estás en las nubes

El tic tac del reloj marcan las 5 y media, mi almohada se amolda con mi cabeza encima. Miro al techo. No dejo de pensar. Entra mi madre. Agua. Con su elegante traje Azul. Siempre tan elegante, tan refrescante. Interrumpe mis pensamientos, pero da igual, me alegro de verla. Mis padres no suelen venir a visitarnos. Suelen estar ocupados en reuniones. A veces se pelean. Padre fuego, es el que menos paciencia tiene. Causa estragos a la mínima. Aire, mi otro padre, tiene más paciencia, pero también tiene prontos. Tierra y Agua, mis dos madres, son pacientes, suelen ser la que arreglan todo, pero también se cansan y pueden llegar a ser muy malas y muy molestas.
-¡Hija mía!- Madre entra con su precioso traje azul y con su preciosa concha agarrando su pelo. La contemplo desde la cama. Me levanto, corremos y nos fundimos en un fuerte abrazo.
-¡Madre!, ¿Que tal estan los demás? ¿Que haceis? ¿Por qué no venís a verme?- Pregunto entusiasmada. Estoy tan contenta de verla...
-Tranquilízate, te contaré todo, pero siéntate y las preguntas una a una, cariño- Siempre me llama cariño, madre agua siempre es cariñosa conmigo. Al final de su traje azul marino puedo contemplar el blanco de la espuma, soltando pequeños rayos de luz. Se llaman Náyades, y son pequeñas ninfas de las aguas que siempre protegen a mi madre. Son juguetonas conmigo y mi hermano, dice madre que son porque somos los elegidos, pero con los humanos de verdad, son bastante quisquillosas. Madre las adora, son sus pequeñas guardianas, ella les da cobijo y ellas se lo pagan con su amor.
- Cariño, estás en las nubes- me dice madre. - ¿Qué?- Le respondo confundida. - ¿En que piensas?- Mientras me pregunta me coge y me sube en sus rodillas, como hacía cuando yo aún era una cría. - En todo y en nada- Respondo. - Jajajjaja ¿En todo y en nada? ¿Desde cuando hablas así?- Se ríe contemplándome- Has crecido, pequeña. Fuego, Aire y Tierra estarán contentos de que nuestra pequeña haya madurado. Creo que ya estás lista. -La miro confusa, ¿Lista para que? Pero ya no está, ha desaparecido, su traje, las Náyades... No queda si no un charco de agua que deja cada vez que pasa por algún sitio.

viernes, 3 de agosto de 2012

2 capítulo - Un paseo con sorpresa

Salgo con Andreea, como siempre. Hace un día precioso, así que pensaba en hacer una parada por el lago más cercano y quedarme allí un rato. La brisa me golpea en la cara, todo esta en calma y solo se escucha el sonido del trotar de Andreea. Bajo mi, hay un terremoto. Andreea es un terremoto. Corre con elegancia, pero también con espíritu. Es mi yegua, me define completamente. Mi hermana mayor, Itishima, me dice que mi amor verdadero es Andreea. Somos soñadores, espíritu inocente, nos gustan las aventuras y por eso las emprendemos juntos... En fin, esa yegua soy yo, no sé que haría sin ella.
-¡Señorito Agochu! ¡No se vaya lejos!-Ya estamos... Que pesado con el mayordomo, a veces me gustaría hasta ahogarle, está todo el día persiguiéndome, ¿Por qué no perseguirá a Tokira? Es la más pequeña de la casa y necesita más protección que nadie. Pero no. Tiene que tocarle a Agochu... Grrr...
-De acuerdo, no me iré lejos...- ¿No me iré lejos? Ahora iré lo más lejos que pueda, no lo aguanto.

Andreea jadea, llevamos 3 horas trotando sin parar, creo que deberíamos parar a tomar agua. Me acerco al lago, hay una chica allí sentada, mirando al agua, tiene el pelo rojizo y largo.
-Hola, soy Agochu, ¿Que haces aqui tan sola?- Le saludo mientras me acerco al lago para que Andreea beba, mientras, no despejo el ojo de ella... Es preciosa.
-Hola, soy Sunako, Sunako Amisae, pero me dicen Ami, y... Bueno, estoy aqui porque me gusta este paisaje y me calma, y estoy sola porque mi hermano Amitó está durmiendo- Me sonríe. Es preciosa. Me mira con esos ojos grandes y grises, mirada dulce e inocente... Y esa voz... Esa voz tan madura, pero a la vez tan niña... Es... Es simplemente preciosa. Miro el reloj, ¡La hora de comer! ¡Llego tarde!. Me tengo que despedir ella, aunque no quiero pero... Tengo que hacerlo.
-Bueno, me tengo que ir, me esperan en palacio y Andreea está cansada, encantado de conocerte Ami... Espero volver a verte- No sé por qué, esta chica me atrae muchísimo, me gustaría volver a verla.
-Y yo, me ha encantado hablar contigo- Me lo dice con una sonrisa, el sol brilla más si ella sonríe. Me monto al Andreea, y cabalgo hacia palacio. Vuelve a darme la brisa en la cara, y vuelvo a escuchar el sonido del trotar de Andreea.

jueves, 2 de agosto de 2012

1 Capítulo- El entrenamiento

- ¡Vamos Amitó! ¡Despierta! ¡Hace un día precioso para entrenar!
- Ami... Son las 9 y media dejame dormir un poco más.
- Joooo... ¡Venga anda!
- No, Vete tú si quieres pero ten cuidado ¿vale?
- Vale, Gracias Ami
- No me digas Ami.

Un día precioso, pienso. Quiero ir a entrenar, Amitó se ha quedado en casa, así que bueno... Voy yo, no me suele dejar ir sola, pero anoche se quedó hasta muy tarde despierto porque yo me fui de fiesta, y estaba muy preocupado. Lo entiendo, me quiere mucho y... yo también lo quiero. Hoy quiero entrenar mis dotes de agua, no sé lo que puedo hacer con ella, solo sé que puedo congelarla, y eso no es mucho que digamos. Me dirijo al lago más cercano, no está a muchos metros de aqui así que... Bueno, allí es tranquilo porque está en medio de un bosque así que no creo que haya ningún turista ni nadie que pueda verme. Me gusta la soledad, me encanta el agua, pero sé que si la toco... Me puedo convertir en sirena, sí, sé que es complicado, me puedo convertir en todo animal, y en el agua... Me convierto en sirena. La verdad que me gusta, sentirme como un pez y a la vez como un humano es... es interesante, el agua te parece fría, pero por abajo de la cintura, no notas nada porque tienes escamas, y cuando nadas... Te sientes como un pez, pero a la vez no. Me siento en el suelo
-¡Levanta!, ¡agua levanta!
¡Bien, se ha levantado! Vamos a probar otra cosa... Espera, ¿que es eso?. Me giró, escucho unos pasos de caballo.
¡Es el príncipe del reino Agochu! Dejo de jugar con el agua y miro al frente, un poco asustada. Viene para acá, así que intento mantener la calma. Viene con su caballo negro, negro completamente.
-Vamos Andreea, ¿no querías beber agua?- Le dice el príncipe al caballo, por lo que acabo de ver, es yegua, una yegua preciosa, me quedo mirandola.
-Hola, soy Agochu, ¿Que haces aquí tan sola?- Me dice, no para de mirarme, estoy nerviosa, muy nerviosa, intento hablar.
-Hola, soy Sunako, Sunako Amisae, pero me dicen Ami, y... Bueno, estoy aqui porque me gusta este paisaje y me calma, y estoy sola porque mi hermano Amitó está durmiendo.- Sonrío, ¿Pero porque sonrío? ¡Me ha devuelto la sonrisa!
-Bueno, me tengo que ir, me esperan en palacio y Andreea está cansada, encantado de conocerte Ami... Espero volver a verte- ¿Espero volver a verte? Aww que mono que es... En fin, no me lo puedo creer.
-Y yo, me ha encantado hablar contigo- Madre mía, no sé ni como gesticulo una palabra... En fin, esto no sé si debería pasar o no, solo me dejo llevar. Se ha ido, vuelvo a estar sola, vuelvo a ver el agua el calma.